11 feb. 2015

Oda a la mala suerte

Como un cuento, mientras tanto los ladrillos se desmoronan dejando con sed a mis sueños y sin luz a mis esperanzas. Resulta que el bloque que pegue para hacer una casa a mis pensamientos esta torcido dejandome sin hoyo ni nido. Me pregunto que he echo o que pared con mis palabras he torcido. Derrumbando el techo y solo dejando los hilos que he tejido con esfuerzo y ahora rodean mi cuello. Miedo a las palabras y no a los golpes perdidos es lo poco que he aprendido, dejando a mi mente curiosa sin probar a lo que sabe el saber de algo que se escapa a mi conocimiento que pregunta en que la cague para merecer este merecer. La cuestión es que haré, en que hueco caere. De fondo duro y frío espero, pues blando cuesta  despegar el vuelo. Del que espera que esta sea mi suela y me rinda solo ha de esperar a que mi alma muera por que aun me quedan ganas de arrancarle una a una a la mala suerte las muelas, que lleva años presente y que pronto cuando tope de verdad conmigo solo existirá en la ilusión de un pobre inconsciente. Por eso a ella la tendré siempre presente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario