11 mar. 2014

Sed


De lejos sonido  de sonrisa que me permite una vez más abrir la ventana para poder navegar entre la brisa que produce tu pelo, que no avisa que es peligrosa y me vicia.
De cerca momento de desconcierto que aumento para regar de cemento todos los resquicios que hay para llegar a ti y todo tu pensamiento.
Aun más cerca tu mirada me ciega y me hacen creer en cuentos de hadas, sonrisas picaras que siempre terminan descansado sobre almohadas, momentos con alas y ropa mojada.
Acercarme a beber del rio que son tus labios para saber que no me he confundido y no he desaparecido solo para volver y encontrar tu nido.
Nido que nos abraza, que nos da calor cuando hace frio para saber que estamos seguros y tranquilos en este amor de seres confundidos.
Te quiero y estoy contento de estar contigo, porque tú eres mi abrigo y todo lo que se le puede pedir a una amiga. Te amo y eres mi vida, princesa que llena estancias vacías de un corazón que late por ti día a día.

Encontrarte fue perfecto pero reencontrarte fue rotundo, como el despertar a tu lado y saber que en lo más profundo, mi corazón bebe de tus aguas como un sediento moribundo.

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