30 sept. 2011

Positivismo


Harto de brincar para encontrar diez pasos y un agujero, que dentro sopla viento y por fuera se escuchan los lamentos de quien salto y no lo consiguió. Harto de llorar y ponerme un traje para así aparentar que por mucho que la luna vuele algún día terminara cayendo. Las rodillas peladas de caminar con pies de plomo en mares de cristales, donde mi mirada no concuerda con mi cara.  Risa floja la que me entra si en cualquier tronco seco veo un antiguo fantasma de mi vida que me observa camuflado entre hojas verdes que pierden el color al ser tocadas. Lamento cuando se que lo que siento es que Imposible existe y pierdes el sentido de lo posible para así caerte y dormir en un dulce agujero, con viento pero acompañado por esa gran amiga la soledad. Que mira pero no observa, que toca pero no siente y huele a rosas aunque solo sea aire. Ruedas de camiones bajan por la ladera con un trozo de mí dando vueltas para rebotar y partirme la espalda. El camino se torna redondo y cuadrado aunque siempre termine siendo un triangulo, escojas el camino que escojas terminaras andando por uno cada vez más estrecho hasta que termines haciendo lo mismo, hundirte  y regresar a la superficie.

No hay comentarios:

Publicar un comentario