11 ago. 2010

Ventanas

Algunas daban a toscos y malolientes edificios. Otras a verdes prados, otras a montañas altísimas tan temibles que cuando las abría debía echar las cortinas. En todos los años nunca veía nadie por esas ventanas, los primeros años siempre pensé que simplemente no se atrevían, mas tarde que quizás no me conocían y por ultimo que me odiaban. Pasaron muchos hasta que les volví a prestar atención, muchas tenían las bisagras tan oxidadas que cuando las abría se rompían y no podía volver a cerrarlas, otras ni siquiera llegaban a abrirse. Con el tiempo ya me daban todas igual pero sabia que en algún lugar de mi castillo de arena me quedaba una que jamás había visto. Sabía que no me perdía nada nuevo, si acaso algún paisaje maravilloso, pero nada fuera de lo normal. Caminando por mi sala preferida vi un pequeño marco detrás de un feo cuatro que simbolizaba la verdad. Siempre me había parecido horroroso ese cuadro así que decidí quitarlo, cuando lo retire vi algo asombroso... ¡una pequeña ventana! No era lo suficientemente  grande como para  tan siquiera asomar la nariz. Pero por lo menos era algo nuevo, algo que nunca me había pasado. Cuando con los meses quizás años tuve el valor suficiente para abrirla vi algo que me impresionaría algo que creí imaginaciones de mi mente. Tras ella se disipaba un mundo normal, gente montada en coches que subían y bajaban una pequeña carretera, otras personas con aire de desconfianza mirando hacia a mi en el final de la calle. Y cuanto mas cerca miraba más pude ver una pequeña mata de pelo dorado dirigiéndose hacia mí. ¿Eso era una persona? ¿Y de verdad se dirigía hacia mí? Hablo conmigo y aun mas sorprende yo hable con ella. Cuando se despidió note que ya por esa ventana era capaz hasta de sacar una mano. Pasaron las horas y deseaba volver a hablar aunque tan solo sea un simple instante con esa persona. Un día mas tarde ella volvió a aparecer, mi ventana por segundos se hacia mas grande, tanto que si quisiera podría saltar con ella y reunirme  a su lado. Los días siguientes quedamos y viajamos por mundos de ensueño, muchas cosas nunca me imagine que hubiera hecho con una persona, aunque hubiesen pasado mil años mas sin ver a nadie. La confianza fue en aumento hasta que un día decidí invitarla a mi fortaleza, al contrario de lo que tenia pensado en un principio decidí darle la llave de la mitad de mi castillo y darle tiempo para que mirara cada mota de polvo con detenimiento. Pensé que tanto desorden y tanta diferencia causarían mal estar en ella pero pareció lo contrario. Con las semanas yo me veía inmerso en construirle una nueva habitación, tan importante que sin ella mi mundo no seria posible. Uniendo columnas y reforzándolas cada día mas llegue al punto de  estar por fin contento con el resultado. Parecía imposible pero ese resultado termino 9 meses mas tarde solamente ocupando un par de letras. Quizás las mas importantes de mi vida.

JVK & DVM

Creado por Daniel V.M, L`Strange

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